Más plagas de ratas, mosquitos y garrapatas tras el confinamiento

La reclusión de los últimos meses ha incrementado en líneas generales en todo el país las plagas urbanas de mosquitos, garrapatas y roedores, ha advertido la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), desde donde destacan que “todos podemos hacer cosas” para prevenirlas.

Su directora general, Milagros Fernández de Lezeta, explica que, en el caso de las garrapatas, aprovechan la vegetación más crecida de lo habitual gracias a las lluvias de la primavera por lo que aumenta así el peligro de que puedan depositarse en cualquier animal o incluso en las personas que paseen por la Naturaleza, explica Fernández de Lezeta, por lo que recomienda ir “por zonas donde no haya mucha vegetación y revisar a la vuelta cualquier presencia” de estos engorrosos parásitos.

En cuanto a ratas y cucarachas, que “aprovechan los asentamientos urbanos para alimentarse de los residuos y suelen esconderse en los sistemas de saneamiento público”, han visto mermada su fuente de alimentación con el confinamiento y el cierre de bares y restaurantes.

Al no disponer de comida con tanta facilidad, salen a buscarla y “si antes tenían miedo porque había ruidos en las calles y presencia humana, durante estos meses no han encontrado enemigos que les pudieran asustar, lo que ha hecho que pudieran extenderse a otras zonas”, ha señalado, añadiendo que “hemos recibido avisos por avistamiento de ratas en lugares donde antes no era normal verlas”.

La directora de ANECPLA recuerda que una mordedura de rata puede ser muy peligrosa, no tanto por la mordedura en sí sino porque “sus incisivos contienen muchos patógenos y, como se mueven en espacios donde hay residuos urbanos, transportan también muchos microorganismos y bacterias”. A ello hay que sumar que estos animales “necesitan estar royendo continuamente, por lo que pueden deteriorar estructuras o generar cortocircuitos” entre otros problemas, lo que genera pérdidas económicas.

Para evitar a las ratas, “es muy importante no dejarlas entrar en nuestros edificios, tapando todos los huecos en casa o edificios” así como procurar una correcta gestión de los residuos urbanos sólidos, sin depositar la basura en la calle, sino en los contenedores y en los horarios preestablecidos. 

Otro error consiste en alimentar animales en la vía pública porque “alimentar a palomas o gatos abandonados equivale a alimentar también a las ratas y cucarachas que salen de las alcantarillas” en busca de su ración.