"Si queremos competir en este mundo tenemos que ser excelentes"

La multinacional francesa Atos es una empresa con un presente abrumador y un futuro que solo ellos pueden descifrar. Su fuerza en el sector de servicios digitales es infinita y su crecimiento exponencial en las dos últimas décadas impresionante, añadiendo participación británica gracias a la compra de KPMG Consulting. 

El hito más reciente se da en 2011, con la compra de toda la división de IT de Siemens, en la cual Siemens se convierte en uno de los mayores accionistas de Atos. Esa fusión indicaba que, de golpe y porrazo, se incorporaban 25.000 personas a un grupo que eran 48.000, lo que es un salto cualitativo muy alto. Después han ido comprando empresas como Bull, la división de servicios de IT de Xerox, perteneciente a BPO, o Unify entre otras.

En mitad de todo este entramado global, una de las delegaciones más estratégicas del mastodonte tecnológico es la de las Islas Canarias, cuyo centro es uno de los ocho globales que ofrece la compañía internacional. Su director, José Manuel Rodríguez es una de las claves de la dirección que han tomado las oficinas canarias, y más concretamente la de Tenerife. Gracias a la búsqueda constante de la excelencia, ha colocado en el mapa tecnológico mundial a unas islas que llevan más de una década apostando fuerte por las innovaciones.

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José Manuel Rodríguez en las instalaciones de Atos | CEDIDA

Para el que no conozca Atos y esté fuera del sector, ¿cómo podría explicar el funcionamiento de la empresa multinacional, a nivel global, y en Canarias en particular?
"Atos es una multinacional de capital europeo y la mayor compañía europea de servicios digitales. Tiene sus orígenes en Francia y los Países Bajos, en la cual se fueron integrando empresas europeas y se han seguido fusionando. Aún se sigue comprando cada año alguna cosilla. Actualmente, ya tiene más de 100.000 empleados en el mundo, en 80 países y en todos los continentes. Aterrizando a nivel nacional, Iberia tiene un peso fuerte en el grupo, y como digo yo, más por la calidad que por la cantidad. Si hacemos el parámetro personas/profesionales, Iberia tiene 6.500 personas, con algunos hechos singulares. Uno es que se nos conoce mucho por los Juegos Olímpicos, que arranca en Barcelona 1992 y es Atos Iberia quien lo pone en marcha, con una división llamada Mayor Event y que sigue teniendo el conocimiento en España. Eso es un hecho diferencial, así como los centros de servicios globales que tiene Iberia en Sevilla, Madrid o Valladolid. En Tenerife tenemos un centro que exporta servicios para el mundo. Esto es un centro global de servicios que arrancamos en 2008. En conjunto, todo eso hace que la GBU (Global Business Unit) de Iberia tenga un peso significativo por calidad dentro de Atos".

¿Por qué se elige Tenerife y cómo se ha ido desarrollando la sede?
"Es el ‘Why Tenerife?’, una de las grandes preguntas que siempre nos hacen y a la que nos adelantamos cuando tuvimos que convencer al propio grupo de que este centro se convirtiera en un centro global. Ya teníamos una compañía creada desde 1999, que es Atos Consulting Canarias. Éramos pequeñitos y con apellido canario y aunque tuviéramos un paraguas internacional éramos locales totalmente hasta el año 2006, en el cual empezamos a darle vueltas a la cabeza para ver qué podíamos hacer para diversificar. En ese momento la actividad que prestábamos era exclusivamente sector público y solo éramos doce personas. Nadie nos conocía. Empezamos a pensar en esa idea y al final creamos un centro de excelencia, porque siempre decíamos que si queremos competir en este mundo tenemos que ser excelentes. Luego fuimos a Madrid para convencer a la GBU de que Canarias es el mejor sitio para poner un centro de estas características. Primero, por los recursos y porque Canarias está preparada y aquí jugamos con el querer y el poder. Segundo, por las comunicaciones, ya que Canarias está mejor conectada que el resto de España por el mero hecho de ser islas, ya que se dotaron de unas comunicaciones excelentes, concretamente en Tenerife, como el proyecto D-Alix del Cabildo de Tenerife, de cables submarinos. Estamos conectados con el mundo entero y si somos un centro que podemos ser muy visitados vamos a utilizar la red turística: los aeropuertos, siendo la comunidad autónoma con más aeropuertos internacionales de España. En el caso de Tenerife, con dos y con más de 160 destinos directos. Nos dieron el 'Ok' y buscamos un espacio impactante: frente al Auditorio de Tenerife y una oficina con un espacio diáfano, modelo Google que entonces era complicado. Queríamos impactar, ser excelentes en todos los detalles". 

¿Y cómo se da el salto a ser una empresa global?
"Pensamos que si nos quedábamos ahí jugaríamos en primera división, pero ¿y si nos vamos a jugar internacionalmente? Llamamos a Global para que vinieran a ver lo que estábamos montando y cuando se lo decimos pasa lo mismo, pero en inglés: ‘Why Tenerife?’ Le dijimos que en vez de contarlo que vengan y lo vieran. En ese momento, 2007, teníamos un detalle tonto, pero importante: éramos un centro totalmente sin papeles, todo tecnológico, con dobles pantallas, que en ese momento pocos pensaban. Lo que vieron es que sabíamos lo que hacíamos y nos propusieron si nos convertíamos en un centro global. Eso significaba que la red comercial ya no era un loco andando por Canarias, sino el mundo entero. Centros globales como este en el mundo de Atos pueden haber ocho. Habíamos lanzado a la sociedad canaria el mensaje de que íbamos a crear 100 puestos de trabajo y muchos nos llamaron locos. Alcanzamos la cifra rápidamente, pero en 2011 ocurrió un hecho muy importante en Atos: la compra de toda la división de Siemens, que venía con sus propios centros globales y tenían uno que nos hacía mucha competencia, un centro en Cork, Irlanda. Con todo lo que habíamos sufrido para crecer ahora teníamos que competir con centros internos y que además la gente que controlaba esas nuevas divisiones venían de Siemens. Todo hacía pensar que iban a decidirse por sus centros. ¡Cómo sería el nuestro, que el centro de Cork se convirtió en local y todo lo que fuera global de ellos nos lo trajimos a Tenerife! La única forma de conseguir eso era siendo excelentes, que es ser sostenibles, eficaces, eficientes, etc. Y otra vez a crecer".

"Canarias está preparada y aquí jugamos con el querer y el poder. Canarias está mejor conectada que el resto de España por el mero hecho de ser islas"

"Errores hemos cometido un montón, que siempre me gusta explicarlos, y el primero de ellos fue que el centro en el que decidimos instalarnos se nos quedó pequeño mucho antes de lo que esperábamos. Bendito error. Tuvimos que buscar una nueva ubicación y ahí es donde nace el nuevo centro en el Mayorazgo, saliendo del centro de la ciudad, pero a un centro con capacidad de crecimiento y mucho mayor, preparado para 400 empleados con una posibilidad de crecimiento al doble. A día de hoy, en Canarias estamos por encima de 800 personas y en breve llegaremos a los mil y estamos orgullosos de lo que se ha conseguido y, sobre todo, de las personas que trabajan con nosotros y que han hecho posible que esto sea una realidad. Es un fiel ejemplo de lo que se puede hacer en Canarias para el mundo".

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Oficina de Atos Canarias |CEDIDA

¿Es posible que la sociedad canaria no sea consciente del valor tecnológico que hay en las islas?
"Es complicado, porque es verdad que cuando algo no se entiende el ser humano tiende a dejarlo de lado y no olisquearlo. El proyecto D-Alix, por ejemplo, es un proyecto que no todo el mundo conoce y como no lo entienden, ahí se queda. Pero habernos adelantado diez años con este proyecto es algo a lo que hay que darle mérito al Cabildo. Es como el proyecto Tenerife 2030. No conozco ninguna región en Europa que esté con un planteamiento de esas características. En el caso de la tecnología eso es lo que ha hecho posible que haya éxitos como los que estamos viendo ahora mismo, en el caso que me ocupa de la compañía a la que represento. Es complicado explicárselo a la ciudadanía, pero a lo mejor hay que hacer un esfuerzo y explicarlo. Un chaval salía de un centro de FP, que había hecho un módulo de desarrollo y que decía que tenía dos opciones: hacer algo pequeño y quedarse en la isla o hacer algo grande, fuera. Hoy en día ya no es necesario. Nosotros tenemos convenios con centros de todas las islas, pero en el caso de Tenerife, con un proyecto que hemos puesto en marcha que se llama CEDI (Centro de Excelencia y Desarrollo e Innovación), el chaval sale, seguimos formándolo y hace prácticas con nosotros. Igual está en proyectos de la OTAN o Correos o Mapfre… Algo impensable hace unos años. Lo que va a ocurrir es que otros vengan, lo quieran copiar y al final lo que hemos generado es valor a la sociedad canaria. Hay que seguir creando ese valor y cuantas más empresas se creen mucho mejor".

¿En Atos se contrata a gente preparada o se contrata y se prepara?
"Ambas. Hemos montado un nuevo proyecto parecido al inicial de atención al usuario, pero de desarrollo de software. Es un proyecto formativo en el cual ayudamos a los chicos a dar un paso más tras su salida de los centros de FP, que salen bien preparados. El chaval entra en una beca, en la cual va a estar con nosotros unos meses y Atos trae a los mejores ingenieros que tenga para explicarle esa metodología y esa tecnología que son necesarias. Al final, el chaval está haciendo un ‘máster’ y además está cobrando y acto seguido lo contratamos. Es un proyecto totalmente innovador y actualmente ya somos cerca de 200 personas en ese centro, que además es muy chulo de ver y que está en Granadilla. Yo no conozco ningún sitio donde se esté haciendo esto. Cuando yo acabé la carrera, ojalá hubiera tenido una beca de esas características. Hay que agradecer al Cabildo y al ITER, sobre todo, el que hayamos hecho este proyecto. Este CEDI está abierto a más empresas, porque lo que veíamos era que para que tenga éxito algo de innovación es necesario un imán, que en este caso éramos nosotros. Lo que necesitamos ahora es incentivar a los chavales a que entren en las carreras técnicas".

Entrando en los proyectos internacionales que se han hecho desde Canarias, como empresa global, ¿se ve desde el extranjero a Atos Canarias como una competencia muy fuerte?
"Cuando competimos a nivel internacional tenemos la suerte de que al ser un centro global realmente mi principal cliente es Atos. Ocurre que cuando llegan aquí, es que ya estamos en una lista corta. Es decir, normalmente son grandes contratos mundiales que hay que darle servicio a una compañía que está en todos los países y solo lo pueden hacer cuatro o cinco empresas en el mundo y una de ellas es Atos. Entonces, cuando entramos en un proceso de oferta se van cayendo las empresas y cuando quedan dos o tres en esa lista corta es cuando vienen a visitarnos y entramos nosotros. Yo siempre digo que tenemos el mejor centro del mundo y me dicen que soy un exagerado, pero tengo razones para demostrar que es verdad. Hemos dado más de 120 servicios desde aquí y el feedback que recibimos es el mejor por parte de mucha gente que ha visitado el centro y que conoce lo que son servicios internacionales y los centros globales de servicio. Nos dicen que tenemos algo que no han visto nunca, que es el espíritu que se respira en el centro. Eso es un valor y siempre hemos estado por encima de las expectativas, con las que jugamos y nos va a favor. Además, ven que la formación es continua, con procesos y metodología, sin dejar nada al azar e improvisación. El 'abc' lo tenemos claro".

Estando en la era digital y tecnológica, ¿qué influencia tienen a nivel mundial empresas como Atos?
"Todo el sector tiene mucho más de lo que nosotros pensamos. Para ponerte un ejemplo, en Atos quizá somos muy buenos haciendo cosas y muy malos explicando lo que hacemos. En esa parte del marketing fallamos. Pero fíjate, dar los sistemas de información en los Juegos Olímpicos está guay, que por cierto, desde Tenerife damos soporte al COI desde hace unos meses, ya no solo en los JJ.OO., sino haya o no haya olimpiadas. Pero para poner un ejemplo solamente, montar unos Juegos es el equivalente a darle servicio a una empresa de 200.000 empleados. Significa que no puedes fallar y que a Usain Bolt no le puedes decir que vuelva a correr porque han fallado los sistemas. No caben segundas oportunidades. El dato que quería dar es el de la ciberseguridad que, como hemos comentado, estamos en la era digital y esto conlleva grandes beneficios, pero también grandes oportunidades para los malos. La ciberseguridad en los JJOO es extrema, porque todos los hackers del mundo se centran en atacarlos. Solo en Río 2016 hubo 510 millones de ataques a lo que son los sistemas de los JJ.OO. Ni uno fue efectivo. En Londres 2012 fueron la mitad, 250 millones, que ya es fuerte. Es decir, se va duplicando. Esto hace que nos pongamos las pilas para contener los ataques de ciberseguridad, avancemos en el día a día y que la tecnología que se aplica en los Juegos luego la podamos usar para una empresa cualquiera en el día a día normal, en lo cotidiano. Por lo tanto, hay muchísima tecnología que se utiliza en el mundo y que no conocemos y hay muchísimo más de lo que parece. Estamos totalmente rodeados de tecnología y ahí es donde las empresas tecnológicas tienen el qué decir".

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AtlánticoHoy recibió al presidente de Atos Canarias | AH

¿Hacia dónde va la tecnología?
"Es una pregunta muy buena, pero compleja. Si tiramos para atrás diez años nadie hubiera imaginado dónde ha llegado nuestro centro. Ser gurú en este ámbito y pronosticar a equis años es muy complicado, porque se mueve todo tan rápido que cualquier hecho puede cambiar todo. ¿Quién iba a decir que a Kodak, Nokia, Blockbuster, etc, que una transformación digital se los iba a llevar por delante? La era digital está para quedarse y avanzar a ritmos fuertes. Ya estamos rodeados de tecnología por todos lados, pero también trae sus riesgos, como hablamos con la ciberseguridad. Quiero advertir a empresas de todos los sectores que no dejen para el final la ciberseguridad, porque normalmente nos rascamos cuando nos pica y hay que tener cuidado. Ya no solo hay costes económicos, sino que también puede llevar hasta la vida, porque puede haber locos que ataquen una central nuclear, un hospital, etc. ¿Hacia dónde vamos a ir? Estamos en la era del dato, todo lo que estamos generando son datos. Por lo tanto, quien controle el dato tendrá esa información, que al final se va a convertir en conocimiento para poder tomar decisiones. Es el Big Data. Estamos ya en el petabyte y de ahí al hexabyte, que es una locura. Vamos a vivir cosas muy chulas y siempre que pronosticamos el futuro la gente piensa en coches volando y siguen sin volar, ni creo que vaya a pasar. Coches autónomos sí, y ya se están viendo los primeros. Vamos a vivir el cambio del combustible al híbrido y al eléctrico, y Tenerife tiene una oportunidad brutal para entrar en ese juego, porque podemos ser banco de pruebas, ya que somos un minicontinente. Vamos a vivir grandes revoluciones y creo que la siguiente va a ser la desaparición en los próximos diez años del papel moneda. Esta revolución conlleva toda una tecnología detrás. Otra será en la comunicación entre los seres humanos de forma inmediata, en la que nos pondremos unos airpods o algo similar y tú hablas en swahili y yo en mandarín, pero nos comunicaremos perfectamente en el idioma del otro. Estamos a un peldañito de vivirlo. Más globalización todavía, abriendo las puertas a todo el mundo. Son las revoluciones más grandes que se van a vivir. Va a ser una etapa muy bonita la que se nos viene encima".

"Tenerife tiene una oportunidad brutal para entrar en el juego de los coches híbridos y eléctricos, porque podemos ser banco de pruebas, ya que somos un minicontinente"

¿Qué opinión tienes sobre todo lo que ha pasado con Facebook y Cambridge Analytica?
"Justo lo que hablamos. Es la era del dato y al final es generar, generar y generar datos. Ahora mismo lo que estamos haciendo Google lo sabe. Son millones de datos que compartimos. Si sales a la calle y un desconocido te pide el DNI, la cuenta bancaria, el nombre y dónde vives, le dirás que está loco y cómo se lo vas a dar, siendo una persona que está enfrente tuya. Sin embargo, por internet sí se da todos los días, todos los minutos. Cada vez que te bajas una aplicación estás dando esos datos. La parte negativa de todo esto es que pueden entrar y es lo que ha ocurrido en este caso y se han apoderado de los datos. No significa que tengamos que volver a la edad de piedra. Esto ya ha pasado. Estas revoluciones, de otra manera, ya han pasado, como cuando aparecieron los ordenadores o con los avances del teléfonos, teniendo que despedir a 200.000 ‘chicas del cable’. Al final todo se transforma, pero hay que tener cuidado. Aun estamos gateando y ya nos pondremos de pie. Todo se estabilizará y aquí se ha llevado el golpe Facebook obviamente, pero no es la primera vez, ni será la última. En todo el tema de ciberseguridad hay una premisa que es ‘no es si me va a pasar o no me va a pasar, sino cuándo me va a pasar’. Tenemos gente muy buena en Canarias, a nivel nacional y mundial, en el tema de ciberseguridad".

La anécdota del primer cliente como empresa global

"El primer servicio global fue Alstom, el de los trenes, y vino un holandés que nos dijo que tenía un proyecto global para darle servicio a Alstom, que se lo habíamos explicado todo perfectamente y que teníamos capacidades idiomáticas. Entonces, vieron todo el arco idiomático del mediterráneo y más: francés, español, portugués, italiano, inglés… Pero nos pregunta si somos capaces de dar servicios en sueco, y que era una pregunta que jamás habíamos estudiado. Dijimos que sí, y se lo hubiéramos dicho si nos hubiese preguntado por el swahili si hace falta. Nos pusimos a buscar a gente que hablara sueco y luego nos llevamos alguna sorpresa como que había un Johansson Perdomo. Nos lanzamos y ese fue el primer cliente que entró en el Centro de Excelencia de Usuarios, en el año 2008".