Aplausos y cautela tras la acusación de Netanyahu a Irán de tener un programa nuclear

Las revelaciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre la capacidad nuclear iraní son analizadas hoy en Israel de forma muy distinta: para unos son un logro de los servicios de inteligencia y para otros son solo una excusa para que Washington abandone el pacto.

Yoav Galant, miembro del Gabinete de Seguridad israelí y ministro de Vivienda, ha celebrado lo que ha considerado un gran éxito de espionaje "que ni siquiera se les ocurriría en las películas de James Bond" y que a su entender manda un mensaje claro a Teherán.
"Quien vea nuestros logros de inteligencia puede entender cuál es nuestra capacidad militar. Creo que todos a nuestro alrededor se lo pensarán mucho antes de hacer sus cálculos y tratar de dañar al Estado de Israel", ha advertido.
El titular de Asuntos de Jerusalén, Zeev Elkin, también ha apoyado al jefe del Gobierno y ha dicho que Irán tiene ahora que dar respuestas sobre sus programas nucleares pasados, incluido el militar, dado que los datos expuestos "prueban que mintieron".
Asimismo, el jefe de la oposición, Isaac Herzog, ha aprobado a Netanyahu y ha dicho que no se puede permitir que Irán se instale en Siria, aunque ha pedido que se trate la cuestión "con humildad y no con arrogancia" para que no haya malinterpretaciones de la otra parte.
El exministro de Defensa y diputado Amir Peretz, por su parte, ha advertido en la radio militar de que, de haber una escalada con Irán, el norte del país no está preparado para sufrir una campaña militar.
Tras su bien preparada escenificación mostrando las supuestas pruebas del programa nuclear armamentístico secreto iraní -que ha asegurado proceden de un archivo atómico oculto en Teherán- Netanyahu ha llamado he al presidente francés, Emmanuel Macron, y a la canciller alemana, Angela Merkel, a quienes ha dicho que les mandaría próximamente expertos para compartir el material interceptado.
Su oficina anunció que hablará próximamente con los líderes de Reino Unido y China.
Teherán ha calificado de "propaganda ridícula" y "charlatanería" la intervención de Netanyahu, al que h tachado de "mentiroso escandaloso", mientras EEUU respaldó totalmente a Israel.
"Puedo confirmar que estos documentos son reales", ha dicho el nuevo secretario de Estado de EEUU y exdirector de la CIA, Mike Pompeo, mientras desde la UE primó la cautela y la alta representante Exterior y vicepresidenta, Federica Mogherini, ha destacado: "Netanyahu no ha puesto en cuestión el cumplimiento de Irán con sus compromisos en el Plan de Acción Conjunto Completo".
De la misma opinión es el encargado de Irán en el centro de investigación International Crisis Group, Ali Vaez, que asegura que los datos expuestos por Netanyahu "eran de conocimiento público".
"Si tuviera una pistola humeante, podría haber hecho un gran daño a la credibilidad y posición de Irán en el mundo. Podría haber empujado al OIEA a perseguir pistas y lograr evidencias", algo que no ha hecho.
Su intención, resume este analista, era hacer un espectáculo dedicado a Trump para garantizar que Macron, Merkel y la primera ministra británica, Theresa May, no logren salvar el pacto y que ello genere "un conflicto militar entre EEUU e Irán que debilite y contenga a Irán".
El analista del mismo centro Ofer Zalzberg apunta que la presentación de Netanyahu fue "teatral, en inglés y televisada" porque su intención era "influir la opinión pública estadounidense".
Yosi Melman, comentarista especializado en Defensa, señala en el diario Maariv que "el material no prueba que (Irán) continuó su actividad en el programa nuclear militar tras firmar el acuerdo con las seis potencias: no hay una pistola humeante".
"La nueva información ayudará al presidente Trump ante su decisión de salir o no del pacto, pero probablemente no persuadirá a las otras cinco potencias que lo firman de que lo abandonen", aunque sí podría "fortalecer la demanda de que se revise y se incrementen las inspecciones".
Coincide el exdirector del Consejo de Seguridad Nacional de Israel Giora Eiland en que "para convencer a los países de que cancelen el pacto Netanyahu debería haber demostrado, al menos, que Irán lo ha violado desde 2015".
"Lamentablemente, esas pruebas no se dieron", pero cree que su intervención puede impulsar que las potencias se decidan a modificarlo y, en concreto, a introducir garantías sobre el programa de misiles balísticos.

Yoav Galant, miembro del Gabinete de Seguridad israelí y ministro de Vivienda, celebró hoy lo que consideró un gran éxito de espionaje "que ni siquiera se les ocurriría en las películas de James Bond" y que a su entender manda un mensaje claro a Teherán.