El virus inteligente

El mundo sigue funcionando, pero no como antes de la pandemia. Ahora todo es una incertidumbre, una incógnita y una preocupación. La gente camina por las calles sin saber en realidad lo que esta sucediendo. El miedo, la obsesión y la histeria parecen haberse apoderado de millones de personas. Nadie quiere pensar o asimilar que estamos enfrentándonos a una guerra bacteriológica. Un virus, creado posiblemente por la mano del ser humano en un laboratorio experimental; aunque desde un principio todo hace prever que se generó por un contacto con animales infectados o si fue el resultado de un accidente de laboratorio en Wuhan, ciudad china donde surgió la pandemia. 

Sin embargo, creo que todo esta calculado para que el “bicho” haga su trabajo. De momento, el “francotirador” coronavirus, ha tenido como objetivo a las personas más vulnerables y con edades avanzadas. Una generación, que poco a poco, se va del planeta tierra en silencio y sin la compañía de sus seres queridos. Personas mayores con patologías distintas que la Covid-19 ha sabido aprovechar para aniquilarlos. El mundo necesitaba un cambio; avanzábamos demasiado rápidos, donde el avance tecnológico y el capitalismo y consumismo, nos adelantaban a nuestro propio tiempo.  

Lo cierto es, que los científicos de todo el mundo están luchando por aprender las características básicas del virus, y hasta ahora, ni la Organización Mundial de la Salud, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE. UU. Ni las agencias locales de salud han advertido que el virus puede propagarse por la pulverización oceánica o costera. Sin embargo, han advertido que puede propagarse por las gotas de los estornudos y la tos, y al entrar en contacto con él en las superficies. Es decir, no se ponen de acuerdo y no saben todavía la fuerza y desarrollo que tiene este virus pandémico. El efecto de la pandemia global de coronavirus sobre el empleo va a ser "devastador" y superará con creces lo sucedido durante la crisis financiera mundial de 2008-2009, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo.

En lo que respecta a la economía, la Covid-19 hará desaparecer globalmente, solo entre abril y junio de este año, el 6,7% de las horas de empleos, lo que equivale a la pérdida 195 millones de puestos a tiempo completos. El daño es muy pronunciado y se ha registrado en muy poco tiempo, dicen los expertos. Es la crisis más severa desde la Segunda Guerra Mundial, que terminó en 1945. De hecho, la agencia de la ONU advierte que 4 de cada 5 trabajadores a nivel mundial ya está sufriendo las consecuencias de los confinamientos totales parciales de ciudades enteras que muchos gobiernos se han visto forzados a imponer.

Por último, el mundo entero espera como agua de mayo la tan deseada vacuna para erradicar el coronavirus. Una vacuna que esta en periodo de ensayo, donde los científicos de muchos países del planeta tierra están intentando acelerar al máximo su descubrimiento, pero que muchas personas dudan de la eficacia que pudiera tener la citada vacuna, pues no en vano este nuevo virus no es una gripe cualquiera. De momento, tendremos que adaptarnos a las normas protocolarias sanitarias de la Organización Mundial de la Salud y de las decisiones que tomen los distintos gobiernos del mundo. Sin duda, tenemos mucha más información sobre la Covid-19 que meses anteriores, pero aún hay mucho más por descubrir y conocer.