El guión de un nuevo día es incierto

Cada día es una nueva oportunidad, un nuevo amanecer, pero también un nuevo comienzo de vivir, especialmente en un mundo globalizado y afectado por un virus asesino fabricado en algún lugar del planeta Tierra. Bien de manera intencionada o accidental. Lo cierto es, que la vida de millones de personas ya no será la misma, aunque para ello se intente seguir viviendo de una manera normal. El guión de un mañana o de un futuro, es imprevisible e incierto. Hacemos un esfuerzo para que todo sea igual que hace cuatro meses atrás, pero no podemos engañarnos ante una situación tan real y peligrosa como la que actualmente estamos viviendo en este comienzo de siglo XXI. 

Cierto es, que no debemos quedarnos estáticos o con los brazos cruzados, pues la vida sigue y tenemos que seguir luchando para vivir. Sin embargo, tenemos que ser más prudentes y más responsables ante los nuevos acontecimientos que están por llegar y que aún desconocemos. Del mismo modo, la Ciencia sigue trabajando y avanzando en muchos campos de la investigación, pero nuevos virus bacteriológicos pandémicos y enfermedades están por llegar. Las grandes potencias mundiales siguen trabajando en sus respectivos laboratorios. Todas esas potencias mundiales buscan asegurar un arma terrorífica para amedrentar a los que ellos consideran sus enemigos. 

Por tal motivo, lograr el desarme nuclear de todo el mundo es uno de los objetivos tan antiguos como prioritarios para Naciones Unidas. Es tal la importancia de este asunto que protagonizó la primera resolución aprobada por la Asamblea General que se celebró en 1946. Es por ello, Cada 26 de septiembre se celebra el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares para concienciar a la población sobre "uno de los principales objetivos de la humanidad: alcanzar la paz y la seguridad en un mundo sin armas nucleares", define el organismo.

Pero, más de medio siglo después, este propósito está aún lejos de conseguirse. 

Según los últimos datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés), en el mundo existen aún unas 14.465 armas nucleares.

Por otro lado, la ONU recuerda además que, a día de hoy, no se ha destruido físicamente ni una sola arma nuclear de conformidad con ningún tratado ni hay negociaciones en marcha sobre esta cuestión. Según sus cálculos, "más de la mitad de la población mundial aún vive en países que, o bien tienen este tipo de armas o son miembros de alianzas nucleares".

Pero ¿cuáles son los países que poseen las armas nucleares que existen en el mundo y cuántas tiene cada uno? Las más de 14.400 armas nucleares contabilizadas por el SIPRI en enero del 2018 permanecen en manos de nueve países.

Se trata de Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Paquistán, Israel y Corea del Norte. Entre todos ellos, hay dos que concentran cerca del 92% de armamento nuclear que existe en el mundo: Rusia y EE.UU. Sin embargo, el centro de estudios sueco alerta sobre el hecho de que los Estados con armamento nuclear estén desarrollando nuevos sistemas para sus armas y modernizando los ya existentes.

“Estados Unidos y Rusia tienen en marcha programas a largo plazo para sustituir y modernizar sus cabezas nucleares, misiles y sistemas aéreos de lanzamiento, y las instalaciones de producción de armas nucleares", afirmó en un comunicado. 

Observando todo esto, y haciendo una valoración objetiva, el mundo esta en manos de los países más enriquecidos en laboratorios experimentales. Ellos, esas potencias mundiales, son los que gastan y fabrican armamentos y virus bacteriológicos para que el mundo cambie de manera violenta y radical, dejando en el camino millones de muertes. 

Lo más hermoso sería que todo ese dinero empleado en armamentos y laboratorios experimentales se utilizara para la Sanidad, Educación, Ley de Dependencia, Empleo y ayuda para los más pobres. Eso sería un mundo más justo e igualitario. Así, pues, el guión de un nuevo día es incierto.