Adiós señorita primavera

La primavera, estacionalmente, se marcha ya. La pena es que yo este año no la he sentido pasar ni siquiera en ese leve roce mezcolanza de brisas frías y cálidas que se abrazan impúdicamente. Lo siento mucho por mí, adoro esa estación, pero lo siento mucho más por las flores que, sin apenas abrirse al mundo, ya sienten el calor del tórrido verano encima.

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Primavera inexistente, hoy te despido y te emplazo a visitarnos el próximo año, en el deseo de que esta vez seas más indulgente con todos los que te esperamos ansiosos y cansados de bufandas, guantes y abrigos.

El cambio de estación conlleva también cambio de actividades. Termina el curso escolar y con él es como si el mundo se volviera del revés. Padres desesperados que no saben cómo van a arreglárselas con sus hijos, sin escolarizar en los próximos meses, improvisan turnos con los abuelos, canguros, amigos... Abuelos, con su libertad hipotecada en aras de la ayuda que deben a sus hijos de por vida, cuidarán de sus nietos hasta llegar al borde de la locura deseando que llegue septiembre. Niños felices que ansían esos días de juegos y mañanas sin prisas. Maestros felices que planifican su ocio y descanso para desconectar de todo y poder incorporarse el próximo curso con el ánimo dispuesto a todo. Vamos, que nunca llueve a gusto de todos, o en este caso nunca hace calor a gusto de todos.

En todo caso, el verano ya está a la vuelta de la esquina, y con él llega este año, de la mano de la Asociación Tinerfeña de Escritores (ACTE) “Palabras de estío”, un maratón de poesía y microrrelato que reunirá en la sala MAC de Santa Cruz de Tenerife a decenas de personas que, durante 8 horas, en sesión de mañana y tarde, desgranaran versos y prosas para deleite de los amantes de la literatura hecha en nuestra tierra. Nada como escuchar poemas y relatos en las voces de sus propios autores.

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Luego… ya toca disfrutar el merecido cambio de rutinas propias del verano que este año me temo será caluroso y largo.

Te dejo mis reflexiones y una chispita más de mi mundo de letras querido hipotético lector.

Hasta la próxima semana.