a Audiencia de Las Palmas inició este lunes el juicio con tribunal de Jurado contra un hombre para el que se piden 25 años y medio de cárcel, acusado de haber asesinado a su padre, el poeta y abogado José Rafael Hernández. EFE/ Ángel Medina

Acusado afirma que mató a su padre porque una voz le dijo que era el demonio

Tubigú

El acusado de matar de más de 20 hachazos a su padre, el poeta y abogado José Rafael Hernández, en octubre de 2018, en la vivienda familiar de la capital grancanaria, ha declarado este lunes ante un Jurado de la Audiencia de Las Palmas que lo atacó porque una voz le dijo que era el demonio y no sabía lo que hacía.

El procesado, Marcos José H.S., de 45 años, ha escenificado al tribunal la escena que vivió en ese momento con su padre, al que horas después de hallar muerta a su madre, que estaba a su cuidado, mató con un hacha que no sabe cómo llegó a sus manos porque se tenía que enfrentar a "un poder con mucha fuerza y energía", el demonio, al que comenzó por cortar las piernas, según ha relatado.

"Para nada era consciente de lo que hacía", ha afirmado el acusado, quien se enfrenta a una condena de 25 años y 6 meses de prisión por el asesinato del padre y el abandono de su madre enferma, según la petición del fiscal Luis Estévez, que la acusación particular ejercida por la hermana del poeta eleva a las máximas condenas: la prisión permanente revisable y cuatro años de cárcel.

 

Malos tratos

El procesado, que ha comenzado su relato por los malos tratos que recibió por parte de su padre desde niño, ha negado que tuviera intención de matarlo y ha dicho que el día de los hechos, el 14 de octubre de 2018, regresó a su casa tras salir a comprar pan y halló a su madre con un "color raro".

Desde ese momento, ha explicado que se sintió "desalado", "como loco", y que solo pensó en reanimarla y en mantenerla con vida, y que llegó a ver por la ventana o el balcón una nave espacial que los iba a recoger a los dos.

Ha indicado que comprendió que su madre había fallecido tras regresar de la calle de tirar a la basura pañales sucios y dar un paseo, pues fue entonces cuando vio que "su brazo estaba azul" y se percató de lo ocurrido con su padre.

Según su testimonio, su padre tenía "cara de "felicidad", pero la escena "era horrible, de terror total", por lo que llamó al 112, a los que no recuerda bien lo que dijo, aparte de que había matado a su progenitor.

Marcos José H.S. no fue consciente de las horas que transcurrieron hasta que sobre las cuatro de la tarde del día siguiente avisó al 112, según ha señalado al tribunal, al que su abogado, Carlos Quintana, ha pedido su absolución por sufrir un trastorno de psicopático que se ha diagnosticado en la prisión y que padece de hace años y por haber cuidado de su madre con los medios de los que disponía.

El fiscal Luis Estévez, sin embargo, en su alegato ha solicitado al Jurado un veredicto de culpabilidad, porque entiende que el acusado ha cometido un asesinato.

 

Sin posibilidad de defenderse

Según ha expuesto, José Rafael Hernández estaba acostado bocarriba en la cama cuando sufrió un ataque sorpresivo y recibió numerosos golpes en el cuerpo y la cabeza sin posibilidad de defenderse del acusado, a quien culpa también de tener a su madre en una "clara situación de abandono", pues no recibía los cuidados médicos, de alimentación y de aseo necesarios.

Ha sostenido que el acusado no sufría alteración mental alguna, ha recalcado que así lo han determinado los peritos forenses y ha señalado que mató a su padre porque lo culpó de la muerte de su madre, que estaba enferma de parkinson y sufría una parálisis supranuclear agresiva, entre otras patologías.

La acusación particular ejercida por la hermana de poeta ha compartido la tesis de la Fiscalía pero ha añadido que el acusado tenía planificada la muerte de su padre, con el que se ensañó con el hacha.

La intención de la hermana del fallecido es que se haga justicia y evitar que se "manche la memoria" de su hermano, ha indicado el abogado Pablo Bolaños, quien también ha señalado que el fallecido nunca se casó con la madre de su hijo, pero dejó que vivieran ambos en su vivienda.

Así mismo, Bolaños ha descartado que el procesado sufriera arrebato alguno por la muerte de su madre, a la que tenía desasistida y la casa que compartían como un "estercolero".

El juicio continuará este martes con el inicio del interrogatorio de los testigos.

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