Espejismos en rosa y amarillo

Me emocionan los hijos que siguen recordando a sus madres más allá del tiempo y las circunstancias y les rinden homenajes por siempre. Hoy he recordado el guiño cómplice que ha hecho este año el escritor tinerfeño Alberto Omar a la suya al financiar el concurso anual de ACTE con el único propósito de que el mismo llevara el nombre de su madre y así rendirle un nuevo reconocimiento a su tardía vocación literaria.
El concurso se llamó, como no podía ser de otra forma, “Amparo Walls Hernández” y premiaba un libro que contuviera la biografía o memoria de alguna mujer canaria, como referente histórico del devenir de nuestras islas. La ganadora del mismo resultó ser Alicia Contreras con su libro “Espejismos en rosa y amarillo”. La entrega del premio se realizó en el transcurso de las II Jornadas de convivencia literaria de ACTE, en el Puerto de la Cruz, el pasado mes de octubre. 
Concurso
El próximo miércoles, 4 de diciembre, se hará la presentación oficial del libro en la Sala MAC de Santa Cruz de Tenerife. El acto estará a cargo de mi persona como presidenta de ACTE y en el mismo, además de la autora Alicia Contreras, participarán: Alberto Omar, Daniel Bernal, Carlos Chico, Felicidad Batista y el resto del Jurado.
Presentación del libro
Pero volviendo de nuevo la vista hacia Amparo Walls Hernández, quiero dejar aquí una reseña de su persona para aquellos que no la conocieron.
“Amparo Walls Hernández nació en el santacrucero Barrio de El Cabo el 1 de abril de 1914. Esta mujer ejemplar que escribía y tocaba el piano, logró trasmitir a sus descendientes la pasión por la cultura y el arte. Con una vocación tardía por la escritura, ya nonagenaria, decidió comenzar a redactar sus memorias y experiencias de la infancia y la juventud. De esa dedicación surgieron dos volúmenes, con los títulos Mariposas de papel y Fragmentos de la memoria. La muerte la sorprendió a los 97 años cuando ya tenía muy avanzada la redacción de su tercera entrega.

Sus escritos han sido muy celebrados por los amantes de la literatura de estética sencilla y hondamente humana, quizá porque muestran con clarividencia ejemplar el testimonio de una época del Santa Cruz de Tenerife ya pasado que nos incita a la nostalgia. Ambos libros deambulan por el recuerdo de la autora deteniéndose en algunas casas, calles y personas de los años veinte y treinta de nuestra ciudad, consiguiendo emocionarnos, a través de su gran ternura. Además de admirar su capacidad artística, siendo su temática autobiográfica, se valora el empuje y coraje de esta mujer santacrucera, una mujer ejemplar que logró trasmitir además a sus descendientes la pasión por la cultura y el arte. Amparo Walls Hernández, madre del prolífico escritor, dramaturgo y cineasta Alberto Omar Walls y del artista plástico Yamil Omar, igualmente actor de teatro, cine y TV, además de otros cuatro hijos amantes del arte y padres de artistas, confiesa en el interior del primer libro, Mariposas de papel, que empezó a escribir: "para experimentar muchas sensaciones dormidas, darle movimiento al cerebro y voluntad al vivir. Pero sobre todo para regalar a sus hijos, nietos, bisnietos, descendientes y lectores, este ramillete de aromas del pasado, de airecillo fresco. Para que con los sabores y los olores de otras épocas recuperemos la ternura que aún late y parpadea en nuestro interior haciendo resurgir el familiar y entrañable tesoro de ideas e ilusiones." Igualmente, comentó: «Me agrada sentir la sensación de que he sido feliz a lo largo de tantos años, y no es que no haya tenido experiencias auténticamente negativas, pero hay algo en mi interior que tiende siempre a ponerle bálsamo a las asperezas y un ungüento mágico a las heridas». Y también dejó escrito: «Creo que no hay mejor medicina para cualquier herida del pasado que el perdón. Empeñarse en experimentar en nuestro interior el permanente perdón por todo lo que nos haya hecho alguna vez daño es la mejor fórmula para gozar de la paz interior». Además, la escritora recomendó a las nuevas generaciones: «que se empeñen cada día en ser más cariñosos y en cuidar y amar la Naturaleza», pues: «la auténtica cultura comienza con la libertad, el amor, la paz y la comprensión».

Ni que decir tiene que los esperamos a todos el próximo miércoles en la sala MAC para acompañar a la autora en este ilusionante momento literario.