Tela de araña

Mi mundo de letras va creciendo como una telaraña que nos va atrapando a todos sin remedio.
Recién llegada de Las Palmas, con la resaca del viaje aún rondando mi cabeza me siento aquí para contarte lo acontecido en estos días.
Como ya te conté hace unos días, el lunes pasado acudíamos a Gran Canaria un grupo de escritoras de Tenerife que, junto a otras tantas de esa isla, habíamos intervenido en el libro de Albertine Orleans “La flor herida”. Hoy, ya puedo decirte que fue una tarde pletórica de emociones compartidas, aderezadas con más de una lágrima producto de las vivencias que se dieron cita en una entrañable velada en el Museo Poeta Domingo Rivero.
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Como colofón de la magia de la tarde pudimos disfrutar de la danza y el arte del bailarín Javier del Leal. ¿Qué más podíamos pedir?
Puesto que somos mujeres amantes de compartir vivencias propias y ajenas, nos quedamos en Las Palmas para acompañar, al día siguiente, a nuestra compañera Maribel H. Díaz quien, de la mano de AOC, presentaba su libro “Línea perpendicular de mi pecho” en la cafetería The Galery. El broche de oro a esa tarde lo pondrían los boleros que tanto nos gustan a todas en las guitarras y las voces del dúo Aztlan .
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¿Cómo poder resumir en este corto espacio las emociones vividas también en este nuevo encuentro con las letras? De nuevo los versos y las lágrimas estuvieron presentes, pero mira por donde qué curioso, en ninguno de los dos casos esas lágrimas vertidas fueron de pena o dolor, las dos tardes fueron lágrimas de alegría y amistad, de emociones compartidas, de cariño y en definitiva… de esencia de vida.
Mi agradecimiento eterno a Albertine Orleans por propiciar la magia vivida en ambas ocasiones. Una mujer que, como ya dije el otro día, apoya continuamente la unión de las personas ligadas al arte y la literatura en las islas.
Una vez más las personas vinculadas a AOC y a ACTE atrapadas por la tela de araña del cariño, las palabras y la amistad.