Aarón Gómez, fuera de plano

Cuando Aarón me abre la puerta de su casa lo primero que llama la atención es lo que se deduce cuando lo ves en una pantalla, su altura. Más, cuando para entrar hay que subir un buen escalón. Se agradece su cercanía y su hospitalidad, pues al final ‘juega’ en casa y estoy ‘invadiendo’ su espacio y su tiempo, que no es mucho -afortunada o desafortunadamente para él-.

Y es que da igual cuando leas esta entrevista. Aarón estará trabajando en algún proyecto: en alguna de sus grabaciones, preparando los distintos shows que ya no solo recorren las Islas Canarias, sino toda la geografía española, o cualquier fregado del que le ilusiona ser parte y que le ha valido el reconocimiento de los canarios y, cada vez más, a nivel nacional. Al tiempo. Cuando me avisa que encontró un hueco y me invita, no lo dudo.

Me muestra su dedo corazón de la mano derecha lesionado y me relata que se lo fastidió jugando al baloncesto. Bueno, algo más que fastidiarse. Quirófano mediante, aún le queda un tiempo haciendo ‘peinetas’ involuntarias a sus seguidores. Y este es el Aarón que te mostramos hoy, el que vive lejos de los focos, con sus preocupaciones, sus proyectos y sus ratos libres.

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Aarón Gómez nos recibió en su casa | AtlánticoHoy

¿Hay mucha diferencia entre el Aarón Gómez cómico y el Aarón Gómez persona?

Muchísima. Normalmente la gente me suele decir que soy muy serio. Soy bastante tímido, muy nervioso y muy introvertido, de pocas palabras, pero cuando subo al escenario algo se activa ahí que me sale el alter ego. Sigo siendo yo, pero en una circunstancia específica.

Tu hermano Abraham te metió el gusanillo de la actuación, pero antes de eso ¿qué querías ser?

Montón de cosas. Arqueólogo cuando la época de Indiana Jones, futbolista hasta que me di cuenta que era malísimo, diseñador, quería trabajar en Pixar. Yo siempre he sido muy curioso y lo sigo siendo. Me gusta hacer de todo aunque no se me dé, como la música, que me encanta aunque no tengo un talento natural. Pero bueno, uno es lo suficientemente listo para saber qué es lo que funciona. Jugando a fútbol no meto goles y haciendo reír pues se ve que sí. Eso lo fui descubriendo poco a poco cuando tenía oportunidades sobre un escenario y viendo que la gente respondía de una forma especialmente buena y siendo listo me dije: “yo creo que esto va a ser, déjame enfocarme aquí”. Otras cosas que no se me dan tan bien, aunque me gusten mucho, las sigo manteniendo como hobby. 

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Aarón Gómez observa a su hermano Abraham en un patio de butacas | IMAGEN CEDIDA

¿Suele ser normal en los humoristas? La gente espera una cosa concreta cuando los saludan fuera del escenario…

La gente se espera que les hagas gracia, y no. Yo no soy el gracioso del grupo de amigos. Lo fui de pibe. Era el payaso (con respeto a la profesión) más que el gracioso. El tonto que hace tontadas. Ahora mismo, de los humoristas que conozco, que son bastantes, Kike Pérez sí que es como lo ves en el escenario, igual de divertido. El resto, la verdad es que son bastante más introvertidos, pensativos… Están todo el rato dándole vueltas a las cosas.

Deduciendo que tienes poco tiempo libre, ¿qué sueles hacer con él?

Me gusta hacer deporte -aunque ahora llevo un tiempo parado por el tema del dedo-, estar con mi pareja… lo normal yo creo. Mi hobby es mi profesión y aunque siempre busco parar, cuando lo hago, la echo de menos.

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Aarón Gómez | Imagen cedida

¿Qué tal llevas la popularidad tras el 'boom' mediático de los últimos años?

La verdad es que no me doy mucha cuenta hasta que salgo y veo que la gente me saluda. Es bonito porque no es una popularidad agobiante. Simplemente, es como que recibes el cariño de la gente en la calle y parece que todo el mundo es conocido y es precioso. Además, las personas que te hablan suele ser para darte las gracias.

Y si hay un momento que te apetece salir a la calle, pero sin que te reconozcan, ¿tienes algún rincón o escondite?

Es que si lo digo… Sí, yo siempre voy a las piscinas de Tabaiba y ahora que empieza el buen tiempo empezaremos a ir, que nos queda cerquita, y ahí el mar nos unifica a todos y estamos todos relajaditos. Pero nunca me he sentido agobiado. Alguna noche de fiesta, con dos cervezas la gente es más confianzuda y es normal, pero salgo muy muy muy poco, así que tampoco lo he vivido mucho. 

"Alguna noche de fiesta, con dos cervezas la gente es más confianzuda y es normal, pero salgo muy muy muy poco"

Ahora mismo el público te considera cómico, pero antes fuiste actor, que lo sigues siendo. Respecto al corto de ‘Como yo te amo’, con más de 70 nominaciones, ¿cómo sienta ser el protagonista de un éxito de esta magnitud?

Es una pasada. Hoy me llamaron de Cortoespaña, de los premios Fugaz, para que fuera a la gala. Puedo ir mágicamente porque es el día antes de la actuación en el Galileo Galilei. Una vez, la primera vez que fuimos, a Manolo Vieira le dije que era una pasada que estuviera lleno el Chistera, pues se vendieron las entradas muy rápido. Él me contestó: “Mantente humilde y te sorprenderás toda la vida”. No creo que uno pueda hacerse el humilde. Yo no me espero nunca el éxito de las cosas. Es como si estuviera preparado para el desastre todo el rato. Así me educó mi madre. Como decía Antonia San Juan: ¡qué feliz estoy, me irá a pasar algo! Siempre pensaba que esta curva de buena época pasará. De pronto, me llaman un día para hacer esto, lo hago, y ya con hacerlo era feliz, porque había actuado con Areces , Silvia Alonso y con gente muy buena; y de repente, comienzo a ganar premios, me dan premios al mejor actor, estamos prenominados a los Goya. Para mí, hace tiempo que todas las expectativas se superaron. Todo lo que pase ya es como una locura”. 

¿Te gustaría tener una carrera profesional en el cine y que te surjan más proyectos?

Sí, la quiero y la busco. Con David Sainz (Malviviendo) hicimos un largometraje que se llama ‘Fogueo’ y con él hay proyectos. Para mí él es de los mayores genios del cine gamberro y creativo del momento, un tío que curra mucho, y tenemos un par de cositas que espero que salgan y se puedan compartir en breve. Mi idea es cambiar. Con mucho tiempo haciendo lo mismo pierdo esa ilusión. Me gusta cambiar de tercio y estaría bien tener una época de cine. 

"Mi idea es cambiar. Con mucho tiempo haciendo lo mismo pierdo esa ilusión. Me gusta cambiar de tercio y estaría bien tener una época de cine”

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David Sainz y Aarón Gómez | IMAGEN CEDIDA

¿Eres aficionado al deporte?

De toda la vida. Soy del Tete pero hace tiempo que no lo sigo como dios manda. Fui socio en su momento con mi padre, pero él tuvo que dejar de ir porque es de estos señores en plan “vas a morir en el estadio un día”, tras ver muchos infartitos ahí. Mi madre le dijo un día que ya está. Viví la época dorada del Tete, la de las ligas al Madrid, encima soy culé también. He hecho mucho basket, artes marciales, pero después paré un poco y ahora he vuelto al baloncesto y al fútbol. Soy mejor al basket que al fútbol, dentro de lo malo que soy a todos. 

Por popularidad, por riquezas, ¿por algo dejarías de hacer lo que haces? ¿Te separarías de lo que ahora mismo te hace triunfar por algo que te ofrecieran?

Intento fluir con lo que me apetece hacer. Siempre he sido bastante honesto y hasta donde he llegado, es así porque lo he sido. He dejado muchísimas cosas que nadie sabe por el camino a las que otro se hubiera agarrado como una mosca a una luz. Me habrían hecho más popular sin duda, pero dije que no, porque siempre he querido hacer lo que he querido. Si un día cambio es porque me apetecerá”.

Si fueses periodista, ¿qué pregunta incómoda te harías?

Buena pregunta. Haría esa pregunta posiblemente. Las que se me ocurren no te las voy a decir, básicamente, a ver si me las vas a preguntar (risas)”.

Queremos darle las gracias a Aarón y a su pareja por la hospitalidad y por abrirnos las puertas de su casa para disfrutar de la conversación y poder realizar la entrevista



Primera parte de la entrevista. Desentrañando su lado más conocido