La ONU anima a “Limpiar los mares”

La ONU se ha propuesto eliminar por completo las mayores fuentes de plástico en el mar: los microplásticos en los cosméticos y los envases de usar y tirar para 2020. Alertado por las investigaciones que indican que la contaminación de plástico está apareciendo en las playas de Indonesia, posándose en el fondo marino del Polo Norte y ascendiendo en la cadena alimentaria hasta nuestras mesas, la organización multilateral está desarrollando la campaña global Clean Seas (Limpiar los mares).

Está dirigida a gobiernos, empresas y consumidores y fue presentada en el marco de la Cumbre Mundial de los Océanos 2017 que tuvo lugar en Nusa Dua, la isla indonesia de Bali. Cada año se tiran unas ocho toneladas de plástico a los océanos, así que, entre otras medidas, la ONU sugiere a los gobiernos que apliquen políticas para reducirlo, que las empresas reduzcan el empaquetado con este material y que los consumidores cambien sus hábitos.

Varios países se han unido ya a la campaña. Indonesia se ha comprometido a reducir en un 70 por ciento el plástico que tira al mar en 2015; Uruguay a que impondrá un impuesto a las bolsas de plástico; y Costa Rica a que mejorará la gestión de residuos y la educación para reducir el uso de bolsas. La compañía Dell por su parte usará plástico reciclado recogido cerca de Haití que utilizará para fabricar productos informáticos. 

El plástico cuesta 7.580 millones de euros

Según la ONU, el plástico supone el 80 por ciento de la basura en los océanos y causa daños por valor de 8.000 millones de dólares (7.580 millones de euros) en el ecosistema marino. Al ritmo que aumentan los residuos como botellas, bolsas o vasos de plástico, para 2050 habrá más plástico que peces en peso en el mar y el 99 por ciento de las aves marinas habrá consumido restos de este material.