A la faena en la cocina: Recetario Fácil

Tuvigú

En Hule y Mantel empezamos en este capítulo en el mundo apasionante de los primeros pasos en la cocina… Si avanzamos advertiremos que lo divertido resulta no estar en bocadillos o hamburguesas, sino en plantearnos retos de menos a más.

No nos olvidemos que parte de esta magia se encuentra en los sitios donde vamos a hacer la compra. La pescadera, el carnicero… De verdad que es importante trabar amistad y acopiar conocimientos con estas personas que saben y mucho de los productos. Vamos al grano, mejor dicho: a las legumbres, que también se comen frías.

Además de su potencial nutritivo, las legumbres no son aburridas. Un poco de encanto y nos van a dar buenos momentos. Cogemos uno de esos frascos con judías para una ensalada: bol de cristal grande; vertemos las judías que ya están cocidas y muy bien lavadas.

Pimiento verde y rojo bien cortado en daditos; cebolla también picadita fina; hacemos dos huevos duros (hirviendo 12 minutos); sal, vinagre primero y después el aceite. Mezclamos con cuchara grande de madera sin “atosigar”: que quede todo terso y no una amalgama. Rápido, sencillo y muy gustoso.

Si lo pensamos podemos meternos por vericuetos con los mismos ingredientes pero cambiando aderezos según la entidad del grano. Aquí bien valen unas lentejas y su puntito de vinagre de Módena. Admiten prácticamente lo mismo que la receta anterior.

Pero podemos prescindir del pimiento rojo. Incluso, podemos añadir pan tostado, aunque sea una ensalada fría, pero siempre al final y a gusto de cada uno, para que no se nos humedezca. El referido vinagre de Módena le irá estupendamente a un plato en el que el huevo duro va un poco más medido que en el caso de las judías.

Vayamos con unos garbanzos y zumo de limón. Casi copiamos la receta de las judías pero si en esa dejamos todo el aliño, con los garbanzos aderezamos y luego retiramos (con un colador grande) la parte líquida. También solo un huevo duro pero aquí sí incrementamos la cebollita para darle vida al conjunto. De este truco al de los guisantes con tacos de jamón.

Introducimos en el bol de cristal la legumbre, una vinagreta suave (mezcla de vinagre, aceite y mínimo de mostaza de bote), pimientos rojos picados muy finitos (no va ni pimiento verde ni cebolla) y taquitos de jamón que encontraremos en el supermercado. Bien mezclado y, como ya sabemos, no apelmazado.

Como colofón, una ensalada Waldorf, entre las emblemáticas recetas internacionales como lo es la César. Entrante fabuloso y sólo hay que acopiarse en el mercado de manzana verde, nueces, apio, mayonesa y la lechuga es opcional.

Tenemos dos opciones: una, mezclar a partes iguales los tacos de manzana con lo demás en nuestro bol de cristal; dos, en la fuente diseminar los productos y ensalzar la mayonesa por encima con una cuchara. Hay ingredientes opcionales, caso de pasas, huevo duro… Pero en Hule y Mantel nos decantamos por la receta original de la manzana, la nuez, el apio y la mayonesa.

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