"La profesión está sufriendo un ataque como nunca antes se había visto"

* Esta entrevista fue elaborada en el mes de marzo. En el despiece explicamos los avances de hoy.

Roberto Noda tiene 33 años y los últimos 13 los ha dedicado en plenitud al sector de la estiba como trabajador en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, al que se desplaza a diario desde su domicilio en el municipio de La Matanza con la incertidumbre de saber si va a trabajar o no tras apagar el despertador a las 5.45 de la mañana.

“Cuando llego miro el ‘nombramiento’ y si por la mañana no me toca, tengo que esperar al mediodía para saber si trabajo por la tarde o por la noche. La disponibilidad es de 24 horas”.

‘Rober’ se incorporó al gremio en una de las últimas promociones en la isla, pues hace más de diez años que no se ven caras nuevas en la plantilla de estibadores de la capital tinerfeña (en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria alcanza los tres lustros sin incorporaciones).

Cambios en la profesión
La evolución que ha traído las nuevas tecnologías ha reducido el número de estibadores en las últimas décadas, desnivelando el equilibrio entre retirados e incorporados. Los que se mantienen se encuentran en formación constante para darse a las nuevas formas de trabajo.

“Hace 40 años había una plantilla de unos 2.000 estibadores y hoy somos 195 en el puerto. Se ha pasado del saco al palé y más que por la tecnología, ha sido por el modelo de trabajo. Ahora se trabaja con contenedor y eso exige maquinaria”.

El decreto 
Pertenecer a un equipo fijo de trabajo durante tantos años acaba generando una conexión entre los empleados que trasciende la simple relación laboral. “Más que un trabajo es una forma de vida. Es como una segunda familia, crea un vínculo especial y creo que nos viene bien para problemas como el que tenemos actualmente para estar unidos”.

Se refiere a la fuerte controversia generada a raíz del nuevo decreto que puso en pie de guerra a los estibadores españoles. “La profesión está sufriendo un ataque como nunca antes se había visto, pero tenemos la fuerza y el sentimiento de que todo va a salir bien. Estamos de acuerdo en acatar la ley y en hacer lo que Europa nos dice, pero no de la manera en la que la están planteando”, afirma el estibador sobre el decreto rechazado en el Congreso.

El último y largo proceso electoral dio al traste a un acuerdo que hubiese evitado el actual momento discrepante. Reconoce Roberto que, tras la denuncia a finales de 2014 de la UE a España que obligaba a reformar la ley de la estiba, el sindicato había logrado alcanzar un consenso con la antigua Ministra de Fomento Ana Pastor y con las empresas para la reforma de la ley, pero… “Cuando se lo presentamos a la Ministra nos dijo que se avecinaban elecciones y que no era el momento y que el nuevo gobierno, fuera quien fuera, abordaría el tema”. Sin embargo, el resultado no fue nada cercano a lo acordado. “Cuando llega el actual Ministro al poder nos dice que ya tenía un decreto preparado. Cuando lo vemos nos damos cuenta de que  va mucho más allá de lo que pide la UE”, asevera el estibador.

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Roberto Noda | ATLÁNTICOHOY

Víctor Marín, presente también en la reunión, no quiso dejar de remarcar lo esencial de los puntos discordantes, partiendo de la base que desde el primer minuto se pusieron a trabajar en una alternativa independiente y acorde a la sentencia de 2014. “Hay dos cosas que son inadmisibles: una es que con dinero público despidas a trabajadores privados. Eso va a costar 350 millones de euros. Y, por otro lado, que nos culpen de la multa de los 20 millones y de los 134 mil euros diarios por no legislar, cuando son ellos lo que tienen la obligación de hacerlo”.

Abastecimiento asegurado
Hay que resaltar que en la defensa de sus derechos, afirma Roberto, lo hacen desde la responsabilidad de pensar siempre en la sociedad. "Somos uno más y en mi casa también pueden faltar cosas”. Conscientes de su posición en el desarrollo económico, desde el sindicato han asegurado el abastecimiento de Canarias y que la huelga -a la que no quieren llegar- está preparada para días alternos y, en tal caso, una hora sí, una no. Para reforzar la tranquilidad, Roberto tira de memoria.

“Por inclemencias meteorológicas el puerto ha llegado a estar parado 48 horas, incluso más, y en ningún momento ha habido desabastecimiento de las islas. Los estibadores nos comprometemos a decir que no va a haber ningún problema”, sentencia.

Tanto para él, como para sus más veteranos compañeros -que pasan los 30 años de profesión-, su principal temor es la precariedad laboral. “Lo que exigimos al gobierno es la subrogación de los contratos y que haya una formación constante de aquí en adelante”, indica Roberto. “El trabajo de la estiba siempre va a seguir haciendo falta. Si no somos nosotros serán otros. ¿Pero en qué condiciones? Nuestro trabajo tiene un alto índice de accidentes, incluso de muertes”, añade con un claro mensaje.

No sería la primera huelga del sector que podría vivir este estibador de 33 años. A los tres años de entrar en plantilla se dio el parón de la estiba a nivel europeo de 2006, el cual recuerda que “fue bastante duro, porque nos bajó bastante el salario. Hicimos ajustes económicos para que nadie estuviese en la calle y así hemos tirado para adelante”, señala orgulloso.

Consejos de los retirados
Son muchos años trabajando duro y compartiendo situaciones complicadas, pero esa “segunda familia” permite constantes momentos distendidos y afectivos. “Cuando alguien se retira y cuenta sus vivencias en el puerto te pone los pelos de punta. Son 35 o 40 años trabajando y ves que se retira bien y te lo cuenta todo”, recuerda.

Habla de los ex compañeros y parte de su vida. “Son un espejo en el que mirarnos. En los 80 fue la última vez que hubo una agresión tan fuerte a la profesión y ellos unidos salieron y se dieron cuenta que la solución es llegar a un consenso”, apunta Roberto, que se alegra de verles de vez en cuando por las instalaciones portuarias de la capital tinerfeña.

“Muchas veces pasan por aquí y comparten nuestra preocupación. Siempre lo llevarán dentro y nos dan fuerza y nos aconsejan que estemos unidos y que demos los pasitos como los tenemos que dar.”

La cohesión del gremio es indiscutible, y la situación debatible. Un punto muerto en el que convergen los intereses personales con los sociales. Se busca salida a un buque que acumula días de atraque y congestiona al país.
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El conflicto está cercano a su fin | IMAGEN DE LA RED

Última hora: Las estibadoras aceptan la propuesta de acuerdo pero con condiciones 

El final del conflicto está cada vez más cerca. La Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Consignatarias de Buques (Anesco) ha aceptado hoy miércoles la propuesta de acuerdo sobre la reforma del sector planteada por el mediador, el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Marcos Peña, aunque la misma queda condicionada al cumplimiento de una serie de aspectos que han dejado sobre la mesa. 

Según informa EFE, esta decisión ha sido tomada por unanimidad entre todas las empresas estibadoras que pertenecen a Anesco durante una asamblea celebrada ayer, en la que han analizado "punto por punto" la propuesta de mediación entregada a la patronal el pasado jueves. 

Principales condiciones establecidas: 

  •  Determinar el marco jurídico de la reforma del modelo de la estiba. Es decir, si se mantendrán todos los términos del real decreto-ley derogado y, en especial, sobre su régimen transitorio, así como su posterior desarrollo. 
  • Establecer el alcance real de las medidas propuestas por el Gobierno en su plan de ayudas a los trabajadores portuarios
  • Que se especifique el número de afectados, su distribución geográfica y plazos. 
  • Crear una garantía de igualdad competitiva entre los operadores actuales y los nuevos que entren en el mercado en el nuevo marco legal. 
  • Contar con la tutela del Gobierno para garantizar el desarrollo de los compromisos adquiridos y el cumplimiento de la legislación nacional y comunitaria. 

Las empresas estibadoras vinculan el acuerdo final al cumplimiento de todas las medidas propuestas, según recoge la carta enviada por Anesco al mediador, con copia a las partes sindical y gubernamental.