El debut de los tres atléticos

El Tenerife y el Atlético de Madrid mantuvieron una excelente relación en los primeros años de la posguerra, especialmente por la complicidad y la cercanía que siempre mostró hacia la entidad blanquiazul don Luis Benítez de Lugo y Ascanio (1916-2008), marqués de la Florida. Nacido en Madrid pero de ascendencia canaria, don Luis fue primero tesorero y luego presidente del conjunto colchonero. En agosto de 1952, ya como máximo dirigente del 'Atleti', accedió a que el primer equipo rojiblanco, con todas sus figuras, participara en la inauguración del terreno de juego de césped del Heliodoro. Y convirtió en un reto personal que el Tenerife lograra esa misma temporada en ascenso a la Segunda División y participara, por primera vez en la historia, en las categorías nacionales.

Mientras la UD Las Palmas se empeñaba en reforzar a la UD Tenerife, rival de los blanquiazules a la hora de pugnar por una plaza en las categorías nacionales, el marqués de la Florida le cedió al CD Tenerife a tres jugadores de nivel sobresaliente… pero que no tenían hueco en un Atlético de Madrid con una delantera legendaria: Juncosa, Ben Barek, Pérez Payá, Carlson y Escudero. Así, los rojiblancos mandaron a la Isla al extremo zurdo Francisco Vicario, 'Paquillo', así como al interior diestro Julio Arribas, 'Julito'. El primero había jugado el curso anterior en el Cacereño, mientras que Julito ya tenía experiencia en Segunda División al proceder de la Gimnástica de Torrelavega. Además, autorizó el regreso a la isla del interior zurdo Domingo Méndez, al que las lesiones no habían dejado triunfar en el 'Atleti'.

A cambio, Helenio Herrera, técnico del conjunto madrileño, exigió el fichaje de Santiago Villar. Es ciertpo que la marcha del mediocentro debilitaba al CD Tenerife... pero el que luego sería 'eterno capitán' blanquiazul sólo estaría un mes en la capital de España al no adaptarse a su nuevo equipo. Así que sin Villar pero con los 'tres atléticos', como se conocía al trío Méndez-Julito-Paquillo por su procedencia, el Tenerife se midió el 23 de noviembre de 1952 a una selección grancanaria en el Estadio Insular, en lo que supuso el debut conjunto como blanquiazules de tres futbolistas que serían básicos en el posterior ascenso a Segunda División. Y en el caso de Julito, durante una década: a día de hoy, aún es el máximo goleador histórico del Tenerife en competiciones nacionales, con 112 tantos.

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Tomás, Julito, Antonio, Méndez y Paquillo.

En todo caso, aquel domingo, Carlos Muñiz, entrenador del Tenerife ya alineó a: Gerásimo; Chicho, Moreno, Llanos; Óscar, Servando; Tomás, Méndez, Antonio, Julito y Paquillo. La victoria (1-2) fue para los blanquiazules, con goles de Antonio y Paquillo ante un combinado que vistió los colores blanquinegros del histórico Real Victoria en un choque disputado a beneficio de la Cruz Roja. El CD Tenerife dio así el primer paso hacia su histórico ascenso a las categorías nacionales. Meses después, el conjunto blanquiazul consumaría la gesta en un Heliodoro abarrotado con una victoria ante el Orihuela en la que participaron siete de los once jugadores que disputaron aquel amistoso en el Insular en el mes de noviembre. Entre ellos, los 'tres atléticos' que cedió el marqués de la Florida.