2020, el año de la incertidumbre

Este 2020 pasará a la Historia – la Historia con mayúscula – por la llegada de la COVID -19 que se esparció en todo el mundo como la pólvora, de una manera que jamás se hubiese pensado, dejando muchas ciudades y familias devastadas, como si de un huracán se tratase.

Al fin y al cabo, aunque no sea un desastre natural, se comparta casi como tal, porque resulta, en gran medida, inevitable. Nadie abrió la puerta al virus y, sin embargo, se coló en muchas casas, en muchas empresas, generando una crisis sin precedentes, mucho más grande que la de 2008, por lo que muchas familias y pequeños negocios están buscando la manera de obtener dinero rápido sin nómina para intentar salir dela atolladero.

Muchos expertos piensan que lo peor está por venir. Tanto en la economía como también a nivel de salud mental, que de eso, por desgracia, se habla poco en los telediarios y periódicos, y el ánimo es tan importante que es capaz de determinar cómo y de qué manera una persona decide enfrentarse a una situación concreta.

Crisis sin precedentes desde la II Guerra Mundial

Los ERTES se han convertido en un escudo protector pero del que, tarde o temprano, muchos españoles van a tener que desprenderse y enfrentarse a lo que venga. También las medidas para ayudar a los emprendedores y negocios suponen en la actualidad un bálsamo para salir adelante, pero nada es realmente suficiente cuando se baraja un clima de incertidumbre tan grande.

Nadie sabe con certeza si en otoño habrá rebrotes o si es verdad que antes de Navidad estará disponible la vacuna, lo efectiva que será o lo accesible o si los negocios tendrán que volver a cerrar ante una nueva oleada.

Por su parte, la banca tradicional ya anunciaba en abril de 2020 que se habían endurecido los criterios a la hora de pedir un crédito para empresas y hogares por el aumento del riesgo en el primer trimestre, pero que éstos se relajarían un poco para el siguiente, dada la situación.

La realidad es que además de la banca tradicional muchas familias deciden acudir a otras fórmulas de préstamos, con unas condiciones más laxas, con una mejor agilidad en el trámite y en la obtención de la cantidad solicitada.

Los augurios para la economía española no son buenos y es probable que a nivel de Europa sea una de las más golpeadas entre los países de nuestro entorno, junto con Italia, ambos países los que han sufrido la pandemia de manera más fuerte.

Bruselas prevé para España una caída del 10. 9% de la economía española para 2020 y, aunque se espera que en 2021 – pandemia mediante – pueda llegar a crecer cerca de un 6 % aún hay que ser bastante cautelosos ya que el contexto mundial seguirá con réplicas y, probablemente, tarde en sobreponerse. De hecho, ya se está hablando de una crisis sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial.

Con este panorama desolador se tendrá que lidiar hasta que llegue la recuperación, informarse bien de las ayudas que presenta el Gobierno para cada caso y mirar hacia delante con optimismo.